Epifanio Buendia Monserrat
(Episodios de mi vida)

Epifanio Buendia Monserrat

Si yo fuera de aquellos poetas
tan grandes que estudiaron tanto,
de los temas que os cuento
haria un gran diccionario.
Pero yo no se escribir
son todo faltas y fallos,
perdonarme amigos mios
soy un pobre jubilado..
...


LAS OPERACIONES
DE BRUNETE 6-7-1937

Cuando amanecía el día
nos mandaron a atacar,
en contra los sarracenos
que había gran cantidad.

También de los Regulares
del Africa Nacional,
que se los trajo Franco
a ver si a todos nosotros
nos podían liquidar
los moros mas peligrosos
de toda la humanidad.

Pues el día 10 de Julio
nos mandaron a luchar,
con un calor sofocante
en medio de un trigarral.

Eran las tres de la tarde
nos mandaron desplegar,
en frente los enemigos
matándonos entre hermanos
en una lucha infernal.

Veo el peligro que había
y me quiero reguardar,
en el tronco de una encina
pues los tiros nos cosían,
de bombas gran cantidad.

Estando ya resguardado
me quieren localizar,
lo consiguen enseguida
tirándome por todos los sitios bombas
sin dejarme ni respirar.

En mi rodilla derecha
me abren una gran herida,
y mi sangre se vertía
con dolor y gran cantidad.

Caigo enseguida en el suelo
sin poder nada andar,
empiezo a pedir auxilio
si me pueden ayudar,
pues acude un compañero
sacándome para atrás,
al primer puesto de socorro
a ver si me pueden curar.

¿Cómo me voy a olvidar
de esta sangre derramada?
por culpa de los invasores,
de fascistas tan canallas...

Me recogió un compañero
y me cargo a sus espaldas,
era Anastasio Gómez López
así era como él se llamaba.

Nació en el pueblo de Huete,
de la provincia de Cuenca,
vivía con su pobre madre
y otra su querida hermana.

Este amigo tan querido
también encontró la muerte,
en los ataques al Ebro
bajo las aguas del Segre.

Me recogen en una camilla
para el puesto de socorro,
me hacen la primera cura
en medio de los rastrojos.

Estuvimos hasta la media noche
descansando en la camilla,
esperando a las ambulancias
con el dolor en las heridas.

Nos llevan para Madrid
al Hospital del Pacifico,
varias horas esperando
a que llegaran los médicos.

Vimos en la retaguardia
la de enchufados perdidos,
vivían sin ver un frente
como el mayor enemigo.

Al día siguiente temprano
nos trasladan para Ucles,
en una gran caravana
de autobuses y ambulancias,
a todos nuestros heridos
de los frentes de batalla.

Solo hacemos una noche
y nos llevan para Ocaña,
nos embarcan en el tren
de Alicante y su comarca.

Vamos al pueblo de Alcoy
al Hospital Sueco Noruego,
que nos curen las heridas
donde estaban los mejores médicos.

Cansados de tanto viaje
con un sol abrasador
y sin curar las heridas
despedían un mal olor.

Nos llevan para operar
al descubrir las heridas,
nos dicen que esta muy mal
que mi pierna peligra.

Pues limpian todo lo malo
Que la carne esta perdida,
lo hacen con mucho esmero
salvando mi pierna herida.

Al cambiar de Director
ya empezaron a dar altas,
el que no servia para el frente
servia en la retaguardia.

Me dieron de alta y cura
para masajes y corrientes,
de unas vacaciones cortas
para poder bien recuperarme.

Me presento en mi unidad
en estado de medio inútil,
pues yo no podía andar,
me mandan a otro Hospital
allí me hacen la propuesta
de pasar por el Tribunal.

Paso por el Tribunal Médico
y me dan Servicios Auxiliares,
para prestar unos servicios
según con mis facultades.
nos mandan para Castellón
en medio de naranjales,
para reponer las fuerzas
por la pérdida de sangre.

Dos meses en Castellón
que estuvimos descansando,
nos llevan al pueblo de Olot
al cuarenta y siete Batallón.

Todos del Cuerpo de Carabineros
del Ministerio de Hacienda,
muchos recién ingresados
sin saber como era la guerra.

Nosotros éramos un grupo de 14
todos de Servicios Auxiliares,
al cargo venia un Sargento
para atender nuestras necesidades.

Nos mandan a este Cuartel
y para nosotros no hay camas,
nos vamos al Comandante
que nos manden a Comandancias.

Nos mandan al Hospital de Olot
para poder bien dormir,
una sala para todos nosotros
para poder bien vivir...


EL LEÑADOR


¡Señores del Tribunal!
No sé si sabré expresarme,
pero lo voy a intentar,
con respeto y humildad
mi situación a explicarles.

Para hacerme comprender
soy un pobre campesino,
siempre pegado a la tierra
éste es mi triste destino.

Lo mismo que un buey cansino
miserias, trabajo y hambre,
si un campesino la yerra
nadie debe de extrañarse.

Si es un delito el cortar
en el monte un haz de leña,
por darle pan a mis hijos
en la propiedad ajena,
aunque sea de un señorito
fue obligada esta faena.

¡Señores del Tribunal!
por favor, tengan piedad
de este pobre campesino
que nunca quiso pecar.

Pero la nieve caía
y las campanas sonaban
con repiques de alegría
mis hijos pan me pedían
y en mi casa no había nada.

Mientras otros disfrutaban
en casa de los señores,
buena comida y buen vino
lo que con tantos sudores
derraman los leñadores
y los pobres campesinos.

Hacía frío, mucho frío,
y a mi la cara me ardía
en ver que los hijos míos
muy tristes pan me pedían.

Y maldiciendo mi suerte
besé sus caritas tristes
y por su madre juré
que pronto pan les traería.

¡Y pan les traje Señor Juez!

Aquél era mi deber,
el deber de la razón,
si usted tiene corazón
lo tiene que comprender.

Cuando a casa regresé
a los tres los vi llorando,
al ver el pan que traía
pues de gozo se llenaron.

Hacia mí se abalanzaron,
me abrazaron, me besaron
y aquella noche cenaron.

¿Comprende su Señoría?
¡Mi situación se complica!
Por culpa de un mal reparto,
de unos poco y otros tanto.

¿Ha comido alguna vez Usted
el pan mojado con lágrimas? ¡No!

Entonces no sabe usted
lo que un hombre puede hacer
por el hambre acorralado
viendo a sus hijos llorando.

¡Robé para que comieran!
Quizá usted no lo hiciera,
porque para ser ladrón
hay que tener corazón...

Si usted lo tiene de piedra
con el código en la mano,
me maltrata por malvado
por cortar un haz de leña.

Por darle pan a mis hijos
cargando sobre mi espalda
con una soga amarrada
por escabrosas montañas.

¿No voy sufriendo el castigo?
¡Si por esto soy ladrón
y paso a la prevención,
cuando cumpla mi condena
les juro por Dios bendito
que repetiré la escena
vestido de señorito!


NUESTRA VIDA EN LA DESGRACIA

En pueblo de Castilla
de la provincia de Cuenca
habitaba un matrimonio
de posición muy modesta.

El se llamaba Gregorio
y la esposa Guadalupe,
se casaron por amor
con ese cariño dulce.

A los primeros del Siglo
con esa gran ilusión
pues vivían muy felices
trabajando con amor.

Van a por el primer hijo
el fruto de esa gran unión,
que por nombre Eugenio
fue el que más les gusto.

Vivían contentos, felices
y querían todo lo mejor,
para sus queridos hijos
darles buena educación.

Todo el trabajo lo hacían
con la mayor ilusión,
para críar a sus hijos
y vivir mucho mejor.

A los siete años de casados
ven buena la situación,
y van a por el segundo hijo
Epifanio le pusieron de nombre,
el Santo cuando él nació.

Siguen siendo tan felices
con mucho cariño y amor,
trabajando sin descanso
para críar a sus niños,
con cariño y entusiasmo.

Dentro de la agricultura
siendo muy trabajador,
sino te acuden desgracias
eres un gran triunfador.

Pesados los trabajos del campo
el ir tras los arados,
en el verano con el polvo
y en el invierno con el barro.

Cuando te coge lloviendo
sin albergue por el campo,
te pones como una sopa
con la ropa chorreando,
que coges una pulmonía
que te lleva al Campo Santo.

Esto le ocurrió a mi padre
se fue al monte a por leña,
con sus mulas y su carro
que cogió un enfriamiento
que no pudo soportarlo.

¡También por falta de medios
que no pudieron curarlo!
El caso es que se murió
sin tener yo los dos años,
mi hermano con ocho añitos
mi madre viuda y en estado.

Gregoria la hermana que nació
entre las penas y llantos,
también murió a los pocos meses
para que ella no sufriera tanto.

Mi madre tan joven viuda
con dos niños por cuidarlos,
se monta una tienda para trabajar
y tenernos siempre a su lado.

Juntos en nuestra casita
viviendo siempre sobrados,
sin la ayuda de nadie
protegidos y amparados.

A los quince meses justos
de otra mala enfermedad,
mi madre pierde la vida
esta pérdida fue fatal.

Para nosotros un desastre
a ver quién nos quería cuidar
con los abuelos paternos
allí fuimos a parar.

MUERE MI PADRE EN NOVIEMBRE DE 1918

Con tanto dolor
se nos fue el cariño
con los abuelos paternos
nos llevan a vivir a
estos dos huerfanitos.

Nadie nos escuchaba
en nuestras peticiones,
empezábamos a sufrir
de niños bien jóvenes.

Ellos nos cuidaban
nuestros viejecitos,
para mi pobre abuela
era mucha carga
la que le había caído.

A mi hermano Eugenio
lo llevaron a estudiar,
al Seminario de Cuenca
a una beca de Horfandad.

Mi hermano ya está estudiando
para pasarlo muy mal,
por la pérdida tan grande
de la muerte de mis padres
sin cariño y sin hogar.

A los dos años con mis abuelos
mi abuela también enfermó,
la pobrecilla tan buena
ella también murió.

Tenemos que empezar de nuevo
a repoyo de mis tíos,
mi hermano con mi tío Juan José
y yo con mi tía Antonia,
y volvemos a empezar
para seguir nuestra historia.

Pues tenemos que adaptarnos
de nuevo a otro nuevo hogar
con mis primos y primas
nosotros somos los sobrinos,
a los que nos toca callar.

Cada vez cuando lo pienso,
lo que pasaría mi pobre madre,
en su larga enfermedad
viendo el cuadro que dejaba,
sin el cariño de nadie...

Con la pena en el alma
de sus últimos días,
de sus hijos sin nadie
y ella se moría...

Cuando se mueren los padres,
y se quedan los hijos pequeños,
se los tenian que llevar
juntos en el mismo entierro.

Para que no abuse nadie
y evitar los sufrimientos,
dejando así de llorar
de estos amargos recuerdos.

Yo empecé a ir a la escuela
teniendo muy corta edad
sólo aprender muy poquito
sumar, restar y multiplicar.

Para defenderme en la vida
pronto empecé a trabajar
ante tanta hipocresía
de los que tratan muy mal.

En las faenas de casa
me tocaba pelear,
antes de irme a la Escuela
con todos los animales,
sin la menor discusión
punto en boca y a callar.

Gregorio, el marido de mi tía,
era un hombre muy formal,
nunca me impuso un castigo
ni me trató nunca mal.

Era un señor muy tratable
de honradez a carta cabal.
Me contaba cada historia
cuando salían a tocar,
era de la banda de música
que había en nuestro lugar.

Autor
Epifanio Buendia Monserrat
Libro
EPISODIOS DE MI VIDA.
Derechos
Propiedad del autor.
TITULOS DE LAS POESIAS
contenidas en el libro.
Aunque parezca mentíra.
Un beso de buen sabor.
Nuestra vida en la desgracia.
Muere mi padre en 1.918.
Los Seminarios de Curas.
Noviembre de 1.916.
Con los ataques continuos.
Dos familias modelos.
Abril de 1.932... Se casa mi hermano.
Parece que presentia que la guerra...
Pues pocos a mi favor.
No escribo por escribir.
Murieron mis padres (Primera Parte).
Mis padres muy jovenes (Segunda Parte).
De mis padres y mi hermano ( Tercera Parte).
Vivimos porque vivimos.
Ingrese en Carabineros.
Explota la Guerra Civil.
Nos quieren cercar Madrid.
Los frentes de Andalucia.
Las operaciones de Brunete 6-7-1.937.
Nos mandan solicitar Comandancia.
Los Campos de Concentracion de Francia.
Arbol de mi salvacion.
En los Campos de Argeles Sur Mer.
Los Refugiados en Francia (Cantares).
El regreso a nuestra Patria.
Vencieron los sublevados.
El 50 Aniversario 1.937-1987.
Los Campos de Gurs en Francia.
Despues de nuestra postguerra.
Fui acusado de un delito (Agosto 1.939).
Los tratos en las carceles franquistas.
El Juzgado de San Clemente (1.940).
Nos llaman a hacer la Segunda Mili (1.940).
Otra vez nos llevan a Reus...(Enero 1.941).
Fuimos martires del Pueblo.
El regreso a nuestra casa.
Con medio millon de muertos.
Reflexiones de un Presidiario.
El beso es el cariño.
Carta de la Madre.
¿Donde esta el lodo?.
De niño fui yo a la escuela.
Los tres de la misma generacion.
Ahora con la Democracia.
¡Profesor Tierno Galvan!
La noche mas larga en el Congreso.
Los del clero nos critican.
El mandar en Democracia.
La politica no es buena.
Las aguas nacen muy claras.
Yo vivo en la calle Reus.
Me canso de malvivir.
Abril 1.939, Sabado 1989.
Yo fui el arbol caido.
Creci pobre y en la miseria.
Acuso a mi denunciante.
Episodios de mi vida y vejez activa.
La herencia de nuestros padres.
Soy de Olivares del Jucar.
Nos fallan ya muchas cosas.
Conquistar quiero el amor.
Unas fechas de recuerdos.
El almirez de mis padres.
La familia.
¿Por que vamos respirando?
Mi mente no esta muy clara.
Las conquistas son tan buenas.
Para mi hija Maria Nieves.
Mi pueblo.
Cuando me pongo a escribir.
Un poeta aficionado.
La vida es maravillosa.
El leñador.
Al abuelo hay que quererle.
Soy como el coche de casa.
Soy español y conquense.
Nuestra España tan querida.
Vacaciones en Orihuela (1.976).
Siempre vamos aprendiendo.
Tenemos que rendir cuentas.
Adoremos el Planeta.
Farolillo de mi calle.
Si no me puedo despedir.
Mi mente no esta muy clara.
Tengo el alma dolorida.
El beso es el cariño.
Lleva una dama un perfume.
El cambio de vida.
Yo soy un hombre del campo.
Pues seguimos avanzando.
Yo fui el arbol caido.
No debemos criticar.
Emigrantes de Olivares.
Bellezas de Cuenca.
¡¡Miremos al Santo Niño!!
El Pregon de las fiestas del Niño.
Las fiestas del Santo Niño.
Con un poder especial...
En el Barrio de San Roque.
La Ermita sin arreglar.
Recuerdos de la niñez.
Cuenca mi tierra querida.
Olivares y su comarca.
Cosas tipicas de Cuenca.
En el barrio de las Valvinas.
Los monumentos de Cuenca.
Las vacaciones en Cuenca.
Soy de Castilla la Mancha.
El amor a la familia.
A mis nietos con cariño.
El cumpleaños de mi Esposa.
Nuestro 45 aniversario.
El dia de los enamorados.
El dia de la madre.
El nacimiento de nuestro hijo.
A mi esposa la tengo en la Fe.
Conquistar quiero el amor.
Dos meses aqui en la Fe.
Los doctores y enfermeras.
Para Maria Jose, ATS, por su sonrisa.
Para nuestras enfermeras.
Requiebros para una Dama.
Pues seguimos aprendiendo.
El mejor mueble la cama.
¡No busquemos la grandeza!.
¡Siempre buscando el amor!.
Todos somos pecadores.
Yo fui un hombre del campo.
He trabajado de todo.
Otro episodio de mi vida.
Hablamos de la Justicia.
Tribunal que me juzgais.
Tenemos que rendir cuentas.
Tengo el alma dolorida.
Nadie quiere la vejez.
La vida es maravillosa.
El alma la siento joven.
Al amparo de un buen arbol.
Mi otra vida.
Me llaman para operar.
Como nos trato la vida.
Cuando nos vemos sin ropas.
Me olvide cuando podia.
Tengo amigos andaluces.
Nuestro viaje Andalucia 1.984.
Vayamos para Sevilla.
Nuestra llegada a Sevilla.
El barco va a la deriva.
¡Nos critican a los viejos!
El pan nuestro de cada dia.
Maria Jesus a su madre...
No siento envidia por nada.
¡Es un parque delicioso!.
Por una cara bonita.
Tengo muy cansada el alma.
Agradecidos a Inserso.
Un club en el Barrio del Carmen.
En la oficina del Fomento.
Para la empresa del Fomento...
Me marcho ya por la edad.
Con lo que se gana al año.
Un humilde aficionado.
Datos del autor
Nacido en Olivares del Jucar (Cuenca)
el 7 de Abril de 1.916


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